Documento sin título

 

:::LOS CRIANCEROS, ESOS GRANDES HOMBRES:::



Que mejor que utilizar nuestros indígenas, que son baratos como mano de obra y fáciles de reponer al morir diezmados por el trabajo excesivo. Los españoles en nombre del progreso y de la economía destruyen una cultura natural cultivada por miles de años. Es más, en 1887, en la fundición de Quillaicillo Illapel, elaborarán 204 toneladas de cobre al año y para obtener una tonelada se ocupaban 47 toneladas de leña, entonces, nos podemos imaginar porque nuestros cerros están hasta hoy absolutamente depredados. "Fue en nombre del progreso y la economía que ha hecho grande a este país". Ahora, después de esta desagradable descripción, me permito la libertad de señalar, a nosotros mismos que, definitivamente debemos intentar revertir la falencia de otorgarle valor histórico, humano, afectivo y social a cientos de actividades que hoy por hoy se van desmejorando y desmembrando de nuestros pueblos, y con ello me refiero al aislamiento que se le a obligado sufrir a los crianceros de ganado caprino por parte del estado. En el periodo Paleoindio (14.000 - 8000 A.C.) se produce el primer poblamiento humano en nuestra zona de la cuarta región. Se trata de cazadores de megafauna, en especial de caballos americanos, ciervos de gran alzada y el paleolama antecesor de los auquenidos actuales. Durante el periodo arcaico (8000 años A.C) comienzos de nuestra era, los cazadores transformaron sus patrones de explotación, tras la extinción de las grandes presas. La escasez los obliga a recolectar vegetales. Al descubrir naturalmente el ciclo anual, los llevará a establecer un esquema de movilidad al trasladar sus Llamas y Guanacos. Con el consecuente pastoralismo, comprobado por la investigación arqueológica, desembocará a un sistema de complementar su dieta, en un circuito transhumantico macroregional. Nuestros indígenas inician el traslado de sus animales dando comienzo al pastoralismo, y la interacción con las poblaciones del interior que se movilizan en este modelo transhumantico de cazadores- recolectores, complementara las nuevas potencialidades productivas, provocando una compleja red de intercambio. Entonces, sin ninguna duda, sin siquiera un atisbo de ella, al analizar los estudios realizadas, podemos indicar que la actividad ganadera de características transhumanticas, los crianceros de ganado caprino, son ciertamente, la parte auténtica de nuestras costumbres y raíces precolombinas y ancestrales, que, con la fuerza de la costumbre, y la particularidad de la persona- humana, han sobrevivido a todos los cambios de nuestro medio, social y geográfico, y aún lo hacen. Hoy, el código sanitario, que pretende, equívocamente, regular la producción de queso, y que se le quiere unilateralmente, aplicar a nuestros crianceros, es una herramienta que en nombre del progreso, nuevamente, y en nombre de la economía y la sanidad ambiental, va a extinguir los últimos grupos humanos y sociales que llevan en su sangre, en sus costumbres y en los más recóndito de sus genes, lo más valioso de nuestro ser, que son el raigambre al pasado, a la historia y a nuestras actividades de sobrevivencia natural que hemos cambiado, cómodamente , por una tarde de supermercado, con la emoción social de una " tarjeta de crédito". Ahora, la propuesta es que, podamos convivir con los otros, lo nuevo con lo histórico. Para ello es absolutamente necesario que la actividad de los crianceros de ganado caprino, se regule de acuerdo a su función y capacidad, respetando sus características de trashumancia ya señalados, sin mirar solamente ese frío aspecto económico, que es importante pues produce una real cantidad de recursos, es imprescindible que se les mire con mucho respeto, que se les considere parte de nuestra cultura propia, de nuestra identidad como pueblo del norte chico, que se legisle como una actividad patrimonial de nuestra cultura regional. Para finalizar, sería un desastre que en el futuro los alumnos de las escuelas tengan que estudiar por referencia de textos la vida de los crianceros, cuando ciertamente sería mejor que hoy , cuando ellos pasan afanosamente por entre calles y vehículos de nuestro pueblo, los estudiantes salgan a las calles autorizados por los educadores, a ver a los últimos trashumantes de nuestra historia: Sería reconocer nuestros propias raíces, nuestro origen de riqueza cultural." No pretendo, de ningún modo, desplegar un abanico de conocimientos en este escrito relacionado con los crianceros de ganado caprino de la provincia del Choapa. Solo me mueve, más que un elemento técnico, un aspecto afectivo, vinculado directamente con una gran deuda, que como sociedad, tenemos con este grupo humano, que es mas que eso, es parte de nuestra vida misma, y hoy por este modesto análisis quiero compartir, con cada uno de ustedes, esta mi impresión respecto a los crianceros y a esa gran deuda. En nombre del progreso y del avance del modernismo en todas las épocas de la historia, se ha sufrido el deterioro de lo existente en los entornos naturales irrumpiendo en ellos sin el más mínimo respeto de parte nuestra. Por ejemplo, a la llegada de los españoles en nuestra zona el choque fue brusco y sorprendente, fue intenso y constante la destrucción de los que aquí convivían, y a ellos los españoles no les interesó conservar la cultura nativa, sus conocimientos y habilidades de los naturales, si no que, en nombre de una empresa que se denominaría el "descubrimiento"; y "la Conquista", por la fuerza del sometimiento, nuestros pueblos van perdiendo su identidad en el idioma, su vestuario, y sus formas de vivir; se comienza asumir lo foráneo por una cuestión de imposición y temor. A ningún español se le ocurrió describir en documento alguno las características de nuestros antepasados, en absoluto, sólo don Gerónimo de Bibar en sus "Crónicas de los reinos de Chile" describe ciertos valles y algunas características zonales, pero nada más. Sin embargo investigaciones posteriores y documentos redactados muchos años después van dando cuenta que los invasores, al descubrir sus objetivos, los minerales, van necesitando mano de obra, y transporte para sus trabajos. Que mejor que utilizar nuestros indígenas, que son baratos como mano de obra y fáciles de reponer al morir diezmados por el trabajo excesivo. Los españoles en nombre del progreso y de la economía destruyen una cultura natural cultivada por miles de años. Es más, en 1887, en la fundición de Quillaicillo Illapel, elaborarán 204 toneladas de cobre al año y para obtener una tonelada se ocupaban 47 toneladas de leña, entonces, nos podemos imaginar porque nuestros cerros están hasta hoy absolutamente depredados. "Fue en nombre del progreso y la economía que ha hecho grande a este país". Ahora, después de esta desagradable descripción, me permito la libertad de señalar, a nosotros mismos que, definitivamente debemos intentar revertir la falencia de otorgarle valor histórico, humano, afectivo y social a cientos de actividades que hoy por hoy se van desmejorando y desmembrando de nuestros pueblos, y con ello me refiero al aislamiento que se le a obligado sufrir a los crianceros de ganado caprino por parte del estado. En el periodo Paleoindio (14.000 - 8000 A.C.) se produce el primer poblamiento humano en nuestra zona de la cuarta región. Se trata de cazadores de megafauna, en especial de caballos americanos, ciervos de gran alzada y el paleolama antecesor de los auquenidos actuales. Durante el periodo arcaico (8000 años A.C) comienzos de nuestra era, los cazadores transformaron sus patrones de explotación, tras la extinción de las grandes presas. La escasez los obliga a recolectar vegetales. Al descubrir naturalmente el ciclo anual, los llevará a establecer un esquema de movilidad al trasladar sus Llamas y Guanacos. Con el consecuente pastoralismo, comprobado por la investigación arqueológica, desembocará a un sistema de complementar su dieta, en un circuito transhumantico macroregional. Nuestros indígenas inician el traslado de sus animales dando comienzo al pastoralismo, y la interacción con las poblaciones del interior que se movilizan en este modelo transhumantico de cazadores- recolectores, complementara las nuevas potencialidades productivas, provocando una compleja red de intercambio. Entonces, sin ninguna duda, sin siquiera un atisbo de ella, al analizar los estudios realizadas, podemos indicar que la actividad ganadera de características transhumanticas, los crianceros de ganado caprino, son ciertamente, la parte auténtica de nuestras costumbres y raíces precolombinas y ancestrales, que, con la fuerza de la costumbre, y la particularidad de la persona- humana, han sobrevivido a todos los cambios de nuestro medio, social y geográfico, y aún lo hacen. Hoy, el código sanitario, que pretende, equívocamente, regular la producción de queso, y que se le quiere unilateralmente, aplicar a nuestros crianceros, es una herramienta que en nombre del progreso, nuevamente, y en nombre de la economía y la sanidad ambiental, va a extinguir los últimos grupos humanos y sociales que llevan en su sangre, en sus costumbres y en los más recóndito de sus genes, lo más valioso de nuestro ser, que son el raigambre al pasado, a la historia y a nuestras actividades de sobrevivencia natural que hemos cambiado, cómodamente , por una tarde de supermercado, con la emoción social de una " tarjeta de crédito". Ahora, la propuesta es que, podamos convivir con los otros, lo nuevo con lo histórico. Para ello es absolutamente necesario que la actividad de los crianceros de ganado caprino, se regule de acuerdo a su función y capacidad, respetando sus características de trashumancia ya señalados, sin mirar solamente ese frío aspecto económico, que es importante pues produce una real cantidad de recursos, es imprescindible que se les mire con mucho respeto, que se les considere parte de nuestra cultura propia, de nuestra identidad como pueblo del norte chico, que se legisle como una actividad patrimonial de nuestra cultura regional. Para finalizar, sería un desastre que en el futuro los alumnos de las escuelas tengan que estudiar por referencia de textos la vida de los crianceros, cuando ciertamente sería mejor que hoy , cuando ellos pasan afanosamente por entre calles y vehículos de nuestro pueblo, los estudiantes salgan a las calles autorizados por los educadores, a ver a los últimos trashumantes de nuestra historia: Sería reconocer nuestros propias raíces, nuestro origen de riqueza cultural.

ALFONSO MATURANA LEON – SALAMANCA - 01-12-2006

 

 

Documento sin título
INICIO SESION USUARIO
Nick:
  
Clave:
  
BUSCAR
Busca en Portal Choapa con Google

ENCUESTA

¿Cuál es el mayor atractivo cultural del Valle del Choapa?

1.Petroglifos
2.Río Choapa
3.Raja de Manquehue
4.Reserva Nacional de Chinchillas

Mini-Chat
Documento sin título
Sitio desarrollado por Useco - Todos los Derechos Reservados
Montepío 391 2do. Piso - Salamanca - Tel (53) 551 309