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:::EL BURRO DEL DIABLO ARQUEO DE LA POESÍA :::



EL BURRO DEL DIABLO
ARQUEO DE LA POESÍA
CONTEMPORÁNEA DE LA REGIÓN DE COQUIMBO
PRÓLOGO

Por Arturo Volantines


Ésta es mi región, y lo digo con particular mimo, porque soy, como ustedes, una regionalista de mirada y de entendimiento, una enamorada de la “patria chiquita”, que sirve y aúpa a la grande. En geografía como en amor, el que no ama minuciosamente, virtud a virtud y facción a facción, el atolondrado, que suele ser un vanidosillo, que mira conjuntos kilométricos y no conoce y saborea detalles, ni ve, ni entiende, ni ama tampoco.



GABRIELA MISTRAL,
Breve descripción de Chile,
Anales de la Universidad de Chile(1934).






1.-

—¿Dónde queda Coquimbo? —me preguntó la estudiante, en un aula del Liceo Paul Éluard de Saint Denis, en París.
—En Chile —repuse.
—¿Dónde? —insistió—. ¿Dónde?

2.-

Este lugar semiárido de supuestas aguas tranquilas(Cuquimpu, quechua)1 queda en la orilla sur del Desierto de Atacama. Tiene un poncho de montañas altas llamado Cordillera de Los Andes; en el oeste se baña con el Océano Pacífico y se sacude con algunas pequeñas islas. Tiene tres provincias(Elqui, Limarí y Choapa) de histórica humildad material en su gente, pero tapiado de riquezas minerales, delgados ríos y valles transversales. Su cielo es el más limpio del mundo. Tiene una Cordillera de la Costa, donde se levanta llena de sol la Añañuca y pastorean bovinos, caprinos y ovinos. Tres provincias que han sido base para poblar el territorio imaginado de Atacama; que fue disputado por tres hermanos, y que la verdad sólo pertenece a los atacameños.2
Se ha mitificado su poblamiento. Ricardo Latcham repitió el nombre de un pueblo del noroeste argentino llamado “Diaguita”3 por lo semejante de su cerámica(Museos de La Rioja y Catamarca, Argentina), y le asignó una lengua(kakan) de la cual no hay registros. Tempranamente su discípulo, Francisco Cornely lo puso en duda.4 Tampoco hay suficientes acreditaciones del uso de esta denominación anterior a Latcham. Sin embargo, por los cronistas epocales(Jerónimo de Bibar, Pedro Mariño de Lobera, Pedro de Valdivia, etc.) sabemos que aquí vivía un pueblo laborioso, que hablaba distinto a los invasores. Pueblo multioriginario(se registra influencia coya, cunza, quechua, aymara, taino, nahua, diaguita, mapuche y otros),5 diverso a los otros pueblos andinos. Era un pueblo de “raza sana y vigorosa”,6 que amaba el arte. Esta raíz primigenia e hibrida7 de los habitantes del sector, —que el Ex Rector de la Universidad de Viena, O. F. A. Menghin, prefiere denominar “Cultura de Coquimbo”—,8 expresa a través de su greca una visión de mundo.9 Estos indígenas veían las estrellas y sus verdades con maravillosa certeza, y esta verdad la dejaron registrada en la cerámica, pero a los ciegos de hoy todavía les cuesta verla allí embellecida. En las provincias del sur(Choapa y Limarí) cientos de piedras quedaron con los registros de estos sueños tutelares.10 Lenguaje profundo, visual, cósmico que aún nos habla desde la memoria de este pueblo; aún cantan esas formas perfectas que nos remiten al equilibrio estelar del hombre con su destino innovativo. Estos poetas no tienen nombre, pero persiste lo que ellos nombraron; lo que ellos construyeron aún nos estremece, haciéndonos poner el corazón en el infinito. El arte expresa bien el ser de este pueblo, porque en dicho arte ese ser vive,11 y no tiene las fracturas de las ciencias sociales.

3.-

El panorama espiritual de la región de Coquimbo está acotado profundamente por Gabriela Mistral. Para que esto sucediera hubo antes otros hechos gravitantes. Las diversas guerras civiles; la de 1851, que levantó en armas a casi toda la región; la de 1859, donde el ejército chileno fue derrotado por las tropas atacameñas(Quebrada de Los Loros, La Serena)12 encabezadas por Pedro León Gallo y Pedro Pablo Muñoz; y, fundamentalmente, la larga contienda del Pacífico(1879-1883) hicieron un solar magnífico del Valle de Elqui y, especialmente, de Vicuña, donde los veteranos e inválidos se refugiaron. A finales del siglo antes pasado(XIX), los veteranos, héroes y revolucionarios como Valentín Magallanes, Ramón Miranda Rojas, Elías Marconi Dolarea, Francisco Machuca, Carlos L. Ansieta y muchos otros publicaron revistas, diarios(El Elquino, La Voz, etc.), y llamaron a la reflexión sumándose al naciente Partido Radical(Vicuña, 1878).13 A principio del siglo pasado(XX), en uno de estos diarios(La Voz de Elqui) se le publicó el primer texto a una muchacha rebelde e hija de un profesor atacameño, llamada Lucila Godoy(1889). Y, junto con ella, aparece en la región una Generación de escritores notables: Julio Vicuña Cifuentes(1865), Víctor Domingo Silva(1882), Augusto Winter(1868), Carlos Mondaca Cortés(1881), Manuel Magallanes Moure(1878), Julio Munizaga Ossandón(1888), David Perry Barnes(Ovalle, 1896), María Isabel Peralta(1904), Rodrigo Rodríguez San Martín(Illapel),14 Óscar Lanas(Ovalle, 1905), Heraclio Gómez Olguín(Ovalle, 1905) y media docena más.
Lo fundante en la región de Coquimbo no está acotado por el pequeño patrimonio tangible de la oligarquía,15 sino por su patrimonio inmaterial; por su pathós y su ethós, que aún persiste como en el oficio de la trashumancia del cabrero; en las celebraciones religiosas, como la Fiesta de la Virgen de Andacollo; en las fiestas populares, como la Pampilla de la ciudad de Coquimbo. Cuando Gabriela Mistral vuelve, —de las pocas veces que regresa a su región—,16 ve a través del tren donde pasa: la tristeza y la pobreza de su pueblo amado; no se puede explicar tanto sometimiento y dolor. Ella —que fue influenciada por los patriarcas: su padre, Jerónimo Godoy; Pedro Pablo Figueroa, Domingo Faustino Sarmiento y los de La Biblia— sabe en carne propia el espíritu rebelde de esta provincia semiárida; de lo que corre en sus propias venas se ha construido lo que llamamos el “Chile moderno”. Ella que fue desgarrada por la envidiosa y pequeña burguesía local, sabe el tamaño de la esperanza de la gente de Coquimbo.

4.-

Después de la prodigiosa “Generación Naturalista”(Goic), nacida en el seno del valle, el panorama literario se descompone y empobrece; la creación propiamente literaria se aleja así una paloma y no vuelve. Tal vez, los oprobios contra Gabriela Mistral se convierten en sombra que no deja que el árbol de la literatura regional florezca. Ni los tremendos esfuerzos de Alfonso Calderón en los años ’50 fueron suficientes para recuperar el valor nacional de esta literatura. Se formaron ateneos y círculos literarios, pero estos casi fueron lugares de diletancia social y cacareos folcloristas. Fueron escasas las revistas literarias que se publicaron en el período. Las antologías institucionales que aparecieron tuvieron poco fuste, y sus autores no aparecen en referencias nacionales. En el fondo, la región deja el podio nacional. Los que destacan tempranamente se alejan: Alfonso Calderón, Braulio Arenas y Stella Díaz Varín. El grupo literario, Carlos Mondaca, —en la capital regional—, se vuelve conservador y reaccionario. En la década siguiente, se colude con la Dictadura Militar; incluso, se hacen reuniones de este grupo al interior del Regimiento cuando había censura rigurosa e intelectuales fusilados o desaparecidos, como es el caso del notable músico, Jorge Peña Hen(La Serena), o de los poetas del Choapa: Juan Bruna(Salamanca)17 y Bernardo Cortés(Illapel).18
No obstante, algunas voces aisladas ganan algunos premios en el marco del Norte, estimulados por los antofagastinos, Mario Bahamonde y Andrés Sabella. Precisamente Mario Bahamonde publica su “Antología de la Poesía Nortina”(1966), donde incluye a Fernando Binvignat, Roberto Flores, Luisa Kneer, María Eliana Duran y Jorge Zambra.19 En el texto llamado “De Elqui al Limarí”(1965) destacan, además de los anteriores, los textos de Sylvia Villaflor, Benjamín Morgado, María Cristina Menares, Odette Álvarez y Stella Díaz Varín.20 La desconexión de la literatura del Choapa con el resto del norte ha sido constante; ya que, por ejemplo, no se incorporó a las antologías anteriores, al poeta, Carlos Fajardo M., autor del texto: “Illapelinas(1960).21
Para hacer un cambio más profundo y frente a un panorama penoso, surge —la propuesta más significativa y significante de la literatura regional— un colectivo de 11 artistas autollamados “Los Desencantados”(Coquimbo, 1962), que encabezan Jorge Zambra(presidente) y Jorge Gajardo. Dice, Luisa Kneer, en su texto referente a la literatura de la región, que esta agrupación nació “como expresión de protesta por la inactividad cultural…”.22 Fueron muchas las escaramuzas de “Los Desencantados” contra la vieja estructura reaccionaria de La Serena; publican el periódico llamado “Alsino”;23 que pegan en las paredes de la ciudad de Coquimbo; recuperan la conectividad nacional con los “Trilce”, “Arúspice”, “Tebaida” y la vanguardia chilena y, fundamentalmente, dejan dudas instaladas respecto de la tradición perdida y de la necesidad de cambio en la literatura de la región de Coquimbo. También surge en Illapel, en esa época, el grupo “Aquelarre”, conformado “por estudiantes del Liceo y algunos adultos”.24 El Golpe de Estado provoca tremenda diáspora en ambos grupos; son asesinados varios poetas, y sólo una década después aparece el relevo generacional.

5.-

En los ’80, en la región, nace la más rica y efímera mina de oro de Chile, “El Indio”; la Universidad de La Serena y las primeras protestas contra el régimen militar. Aparece en Coquimbo, el primer atisbo de cultura opositora al Régimen, al fundarse el “Instituto de Arte y Letras, Fernando Binvignat”, que encabezan Juan Godoy, David Aliro González, Juan Carlos Brown y otros. En Ovalle, se funda el Taller literario “Tamaya”(1983), dirigido por Arturo Jiménez Villarreal; se publica una pequeña antología institucional(1985); y, ese mismo año, se empieza a editar “La Hoja Literaria” en el diario La Provincia.25 En la capital regional, los poetas que vienen de diversas ciudades, se enhebran con los pobladores del sector populoso de Las Compañías, en la Parroquia Santa Ana; también en el legendario café Tito’s, donde no sólo los poetas burlaban la censura y la prohibición de reunirse sino todo tipo de ralea opositora al régimen militar y en los patios de la Universidad de La Serena, donde los “Caldillos de Congrio” y los manifiestos literarios no fueron soportados por la vieja Escuela Normal, que literalmente se incendió, y que es la mismísima que no admitió a Gabriela Mistral. La atmósfera epocal en el ámbito literario es referida por el poeta, Benito Cortés: “También están aquellos grupos más formales y mejor constituidos, cuyos integrantes, aunque con escaso valor literario, contaron con el apoyo de las municipalidades de la dictadura: dos ejemplos son las agrupaciones: “Plumas Serenenses” y el “Círculo literario Carlos Mondaca”.26 A mediados de la década del ’80, surgen los sindicatos democráticos, las directivas de estudiantes universitarios y las agrupaciones culturales de hecho. Fue memorable el recital con Gonzalo Millán en el filo del toque de queda y la niebla de Las Compañías. Se empieza a calentar el deseo de cambio en consonancia con todo el país. Un atado de poetas y pobladores cae preso. Que se vaya el Dictador, y que se termine el apagón cultural. Luego, las calles se llenan de protestas, sangre y poesía. El dictador llama a plebiscito(1988) y lo pierde. El arte lo sorprende, ya que en las ciudades donde él debía ganar, la cultura militante hace la diferencia.
Nace en el SERVIU. de La Serena, a principio de los ’80, el Taller “Preludio” y la revista “Solsticio”. Luego, se funda el Taller y la revista “Lapislázuli”. Los poetas jóvenes se reúnen en el “Colectivo de Guayacán” y fundan la revista: “La Servilleta de la Poesía”. Otras revistas de ese momento son: “Periferia”, “Antena”, “Ventolera”, “Invasión de los Mínimos”, “La Pilar”, “Suburbios”, “Buitrón”, “A Muro Descubierto”, etc. Pero el órgano fundamental de esta época literaria fue la revista “Añañuca”, fundada y dirigida por Samuel Núñez, que lleva hoy más de 220 números publicados. Llegan a la zona los poetas: Raúl Zurita y Aristóteles España. En Illapel, aparece el “Círculo Literario Choapa”, y se conocen las obras de Alonso de la Fuente y Roberto Morán. En Ovalle, a la figura señera de Odette Álvarez, se suman: Mario Banic y Ramón Rubina. Más adelante, se funda la SECH. Regional(1986). En el primer tomo de la “Antología de la Poesía del Valle de Elqui”,27 hago un recuento y publico testimonios y textos de una docena de poetas. De ese grupo(Generación ’80 del café Tito’s y/o N.N. de Coquimbo), persisten casi todos: Bartolomé Ponce, Mayo Muñoz(Illapel),28 Susana Moya, Óscar Elgueta, Sergio Rodríguez Saavedra(Santiago), Ramón Rubina(Ovalle), Samuel Núñez, Pablo Baeza, Viviana Benz, Elba Jiménez, Patricio Rodríguez, Ricardo Rozas, etc. La escena literaria de fin de siglo en la región de Coquimbo fue dominada casi totalmente por estos poetas, en el marco de la apertura democrática y la creación de una institucionalidad cultural para el país.

6.-

El siglo siguiente(XXI) comienza con la eclosión de esta fuerza, permitiendo realizar varios eventos literarios, tanto en la región como en las otras del Desierto de Atacama. Aparecen nuevas inquietudes vinculadas con la forma de organizarse de los escritores, sin los integrismos típicos del siglo anterior. Despuntan temas más propios de los escritores: las tecnologías y la Web; las políticas culturales; la identidad y entidad de los escritores de la región; el entorno latinoamericano; los nuevos desafíos estéticos, especialmente con el cuestionamiento de los soportes de la poesía(lírica), de los géneros y de las generaciones literarias.
En fin, dejo para más adelante los comentarios, que atisbo de la nueva síntesis, que se despliega en este nuevo siglo en la literatura de la región de Coquimbo.

7.-

El presente Arqueo surge de la reflexión congresal(UCN.) y del catastro que he realizado en esta veintena de años recorriendo la región. Reúne a 45 de los 250 poetas catastrados, de los llamados cultores de la poesía en la región; poetas contemporáneos, ordenados por año de nacimiento. Reúne a poetas de las tres provincias, sin ningún tipo de ventaja localista y que habitan en la región, exceptuando a dos que permanecen en el exilio, pero que tienen hondas raíces en Coquimbo. La mayoría de los seleccionados han participado en los “Encuentros” que hemos realizado en los años recientes: “Primer Congreso de Escritores del Norte, Siglo XXI”(Coquimbo, UCN.-SECH.,2001); “Primer Congreso Binacional de Poesía”(Coquimbo, UCN.-SECH.,2005); “Segundo Congreso de Poesía de la Región de Coquimbo y el Mundo Andino”(Coquimbo, UCN.-SECH.,2006); “Primer Encuentro Regional de Poetas”(Ovalle-Monte Patria, CNCA. Región de Coquimbo, 2006). Obviamente no están todos; están los más despiertos que viven en la región y que sus obras me parecen dignas de ser consignadas en la memoria de la literatura de Coquimbo. Recientemente, en el proceso de construcción de la obra, han muerto: Sylvia Villaflor, Maruja Foster, Juan Godoy, Tristán Altagracia y Julio Miralles. No he considerado a poetas importantes nacidos aquí, pero que desarrollan su obra en otras regiones, ni tampoco a poetas vinculados con la región pero que en la actualidad viven en otros lugares. A pesar que la región tiene un Premio Nobel y varios Premios Nacionales(4) no se había realizado un “Arqueo” que abarcara toda la región, sus cuatro provincias(incluida la del exilio); desde su lado norte(comuna de La Higuera) hasta el lado sureste(comuna de Salamanca).
El objetivo ha sido el recuento; con los autores hemos trabajado estéticamente la selección de las piezas; he considerado, además, la labor de años de algunos, los aciertos en certámenes de poesía de otros, la promesa que me parecen los más jóvenes, las referencias críticas, las notas en la Web, las publicaciones antológicas y las publicaciones en revistas literarias, etc. Incluyo una bio/bibliografía de cada autor aportada por ellos mismos, y sólo la he acomodado a las condiciones equivalentes para cada escogido.
He manifestado mi interés en otros soportes de la poesía que no sean los puramente “versosos”; sin embargo, tengo certeza que algunos de los aquí incluidos sobrevivirán al naufragio de escribir. Este Arqueo también es injuria contra la muerte. Prefiero ser el candoroso que campea donde no crecen lirios y no ser el huaquero que busca momias regionales en el sarcófago de la literatura.
Además, consigno que han quedado media docena de poetas fuera de la antología por diversas circunstancias epocales, pero ya vendrán otras antologías y otros antologadores. Incluso, ahora que termino el prólogo, se me aparecen un par de nombres, pero tal vez sea buenísimo, ya que no deseo que este Arqueo sea, —Ave María Purísima—, el “burro del diablo”, sino un registro para que los avivados del espíritu de la región nos encontremos; digamos a ese Chile centralista, adueñado del proyecto de la nación que también Coquimbo existe. Y si nos proponemos —a la vista del bicentenario— ser verdaderamente una sola nación es porque nos-otros somos respetados en un arte distintivo, desde la provincia y como parte de un pueblo di-verso y multicultural.


Altos de La Recova,
La Serena,
Septiembre de 2008.


1.- Del Fierro, Blanca; Coquimbo y su Historia en sus Calles; Editor, Juan Godoy; 1988, Coquimbo.
2.- Cluny, Claude Michel; Atacama, Ensayo sobre la Guerra del Pacífico, 1879-1883; Editorial Fondo de Cultura Económica; 2008, México.
3.- Latcham E., Ricardo, La Alfarería Indígena Chilena; I. Universo; 1928, Santiago.
4.- Cornely, Francisco; El Arte Decorativo Preincaico de los Indios de Coquimbo y Atacama; Litografía Bolívar; Santiago, 1962.
5.- Carvajal, Herman; Vicuña y la Toponimia del Valle de Elqui; Ediciones Universidad de La Serena; 1993, La Serena.
6.- Ibídem, ref.: 4.
7.- García Canclini, Néstor; Culturas Híbridas, Estrategias para Entrar y Salir de la Modernidad; Editorial Paidós; 2007, Argentina.

9.- Cerda Carrillo, Patricio; La Alfarería Precolombina de la Región de Coquimbo-Chile; Impreso en Editorial del Norte; 2000, La Serena.
10.- Castillo, Gastón; Arqueología en el Valle del Cuncumén; Ediciones Minera Los Pelambres; 2000, Santiago.
11.- Jauss, Hans Robert; Pequeña Apología de la Experiencia Estética; Ediciones Paidós, 2002, España.
12.- Figueroa, Pedro Pablo; Historia de la Revolución Constituyente, Imprenta Victoria, de H. Izquierdo y Ca.; 1889, Santiago.
13.- Barraza de Estay, Isolina; Vicuña, Sesquicentenaria, Apuntes para su Historia; Talleres Gráficos; 1987, Vicuña.
14.- Zambra Contreras, Jorge; Poeta de La Serena, Director Museo del Huasco, Vallenar; Reseña bibliográfica de Rodrigo Rodríguez San Martín(Inédito).
15.- Godoy Orellana, Milton; Chinos, Mineros-Danzantes del Norte Chico, Siglo XIX y XX; Editorial Bolivariana; 2007, Santiago.
16.- Quezada, Jaime; Gabriela Mistral, Escritos Políticos; Fondo de Cultura Económica; 1994, Santiago.
17.- Foresti, Carlos S.; Juan Bruna, Calichero, Poeta y Campesino; Ediciones del Instituto iberoamericano, Universidad de Gotemburgo, Suecia.
18.- Ramos Figueroa, Mario; Poeta de Illapel; testimonio epocal.
19- Bahamonde, Mario; Antología de la Poesía Nortina; Universidad de Chile, Departamento de Extensión Universitaria Antofagasta; 1966, Santiago.
20.- Carlos Mondaca, Círculo; Poetas de Elqui al Limarí; 1965, La Serena.
21.- Fajardo M., Carlos; Illapelinas; Ediciones Librería Bello; 1960, Santiago.
22.- Kneer, Luisa; Reseña Histórica de 168 Años en las Letras de la IV Región; Talleres de la Soc. Editorial del Norte; s/f(Circa, 1977), La Serena.
23.- Ibídem, ref.: 22.
24.- Ibídem, ref.: 18.
25.- Pizarro Vega, Guillermo; Poeta de Ovalle, Genealogista; Testimonio epocal, carta al autor.
26.- Cortés Chacana, Benito; Ponencia: Breve Historia de la Poesía del Valle de Elqui(inédito), Primer Congreso Binacional de Poesía; 2005, Coquimbo.
27.- Volantines, Arturo; Antología de la Poesía del Valle de Elqui, Tomo I; Ediciones Universitarias, Universidad Católica del Norte; 2002, Coquimbo.
28.- Volantines, Arturo; Jóvenes Poetas del Norte; Ediciones Sol y Sal, Grupo Salar; 1980, Antofagasta.


Arturo Volantines - 24/11/08

ES UNA ANTOLOGÌA QUE TODOS LOS POETAS DE LA CUARTA REGIÒN TIENEN QUE LEER Y ENTENDER TODO EL ESPLENDOR DE LA BELLEZA DE LA POESÌA . EL ESCRITOR ARTURO VOLANTINES A TRÀVES DE ESTE LIBRO , ESTA DEMOSTRANDO LA CAPACIDAD Y TALENTOS DE LOS ESCRITORES QUE ESTAN PRESENTE . PRONTO VA A HACER PRESENTADA . UN GRAN SALUDO MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ - marietta morales rodriguez

 

 

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